La Policía de Río Negro logró desarticular parte de la denominada “banda de los ríos”, un grupo de cuatreros que opera en el Valle Medio utilizando el río Negro como vía de escape para evitar los controles en caminos rurales: tras una persecución fluvial, un hombre de 49 años fue detenido y se secuestraron armas, municiones, elementos clave para la causa por abigeato y la lancha.
En simultáneo, se montó un operativo cerrojo en puntos estratégicos como accesos a islas y sectores de bajada de lanchas. Esa coordinación permitió achicar el margen de escape. Aunque los sospechosos abandonaron la embarcación y se internaron en la zona, uno de ellos ya había sido identificado.
Con el paso de las horas, la investigación avanzó firme. Se detectaron restos de carne en el río y en sectores de islas, lo que confirmó la maniobra: faena ilegal en campos cercanos y traslado por agua para esquivar controles terrestres. Un método silencioso, pero no invisible.
Además, la requisa de la lancha aportó datos clave. En su interior había municiones de distintos calibres y una prenda con manchas compatibles con sangre. Elementos que hablan de una actividad reciente y que fortalecieron la causa judicial.
Por otro lado, ya en la jornada siguiente, se realizaron allanamientos en distintos puntos del Valle Medio. En uno de ellos, el resultado fue positivo: se secuestraron teléfonos celulares y munición de fusil, lo que refuerza la hipótesis de una estructura con recursos y cierto grado de organización.
Finalmente, la detención del hombre de 49 años, conocido en el ambiente rural de la zona, marca un avance concreto en una investigación que apunta a desarticular este tipo de bandas. Mientras tanto, otros procedimientos arrojaron resultados negativos, lo que no descarta que existan más involucrados.
Desde el Ministerio de Seguridad se remarcó el trabajo coordinado entre brigadas rurales, unidades especiales y personal de calle permitió golpear a un grupo que se movía con ventaja en la geografía del río.