Sergio Fernández es jefe de instructor de vuelo del aeroclub de Neuquén. Anoche, durante un vuelo vespertino distinguió una luz grande y estática, que se convirtió en un misterio.
Sergio Fernández, jefe de instructores y de operaciones de vuelo del Aeroclub de Neuquén, aseguró que ayer, martes, durante un vuelo de instrucción nocturno observó una luz estática que le llamó la atención.
El avión despegó del aeropuerto alrededor de las 7 de la tarde, y a poco de elevarse, Fernández y su acompañante se interesaron por una luz estática. “Empezamos a ver una luz muy grande, parecida a las luces que tiene los aviones comerciales. Nos llamó la atención porque la luz estaba estática, cuando las de las aeronaves se mueven, en cambio ésta luz se mantenÃa en el mismo lugar. Dimos aviso al aeropuerto para ver si ellos tenÃan aviso de algún vuelo que arribarÃa a Neuquén. Nos dijeron que noâ€.
Fernández se dedica a la aviación hace 20 años. Y si bien tuvo dudas respecto a la procedencia de luces sobre todos en vuelo nocturnos, la experiencia de ayer fue inédita y quedó sin resolver. “Volando de noche he tenido experiencias en las que uno se confunde luces, con iluminarias de satélites o puede ser también algún reflejo de otra aeronave, que puede estar a lo lejos en el horizonte. Pero en este caso era una luz muy grande que se podÃa percibir a simple vista, y que estaba muy cerca. Es la primera vez que pude apreciar algo tan grandeâ€, afirmó.
“La primera reacción fue de curiosidad, de ver qué era ese objeto. Tratamos de sacar fotos, pero como era una noche muy oscura, las cámaras de los celulares no lograron captar lo que vimosâ€, describió el instructor de vuelos.
El vuelo duró unos 45 minutos, y cuando aterrizaron cerca de las 20 horas, desde la pista aún se percibÃa la luz. La luz también fue vista por el controlador de tránsito aéreo del aeropuerto neuquino.
“Nosotros, primero, empezamos a descartar que no era: un avión no era porque estaba estática, un drone tampoco porque no se elevan tanto y estrellas o satélites tampoco porque el cielo estaba prácticamente cubierto. Asà que lo que era queda en un misterioâ€, concluyó Fernández.