Rodrigo comenzó una travesÃa legal por sus hijos de 5 y 9 años. Los conflictos comenzaron después de separado, y desde hace más de 90 dÃas no puede ver ambos. Antes de la pandemia tenÃa un régimen de visitas cada 15 dÃas, alternados con la madre. Al inicio de la pandemia los menores estaban con él. “Me parece que la jueza Marcela Pájaro resolvió algo adrede, algo que no corresponde. Yo hice tuve una conducta impecableâ€, afirmó.
“En la pandemia me quedé con ellos 30 dÃas. Fui a preguntar a la comisarÃa de Familia y me dijeron que me los quede, que no habÃa ningún problema. Lugo los chicos no querÃa volver a la casa de la madre, me acerqué y expliqué la situación. Me ajusté a la ley, y sin embargo el SENAF me los querÃa llevarâ€, relató.
Pasado unos dÃas, desde la SENAF “vuelven (a su hogar) sin ningún papel firmado. Igual se los llevan y me demoran. Los retiran sin protocolo de COVID 19. Entraron a mi casa. Se los llevaron sin el consentimiento de los chicosâ€. Si bien ya está en libertad Rodrigo no pudo volver a reunirse con sus hijos y tampoco puede tener comunicación.
“Pájaro es una jueza que cometió delitos, como conectarse ilegalmente a la red de gasâ€, acusó y agregó: “ya pedà que me cambien de juezaâ€. Además Rodrigo asegura que la jueza le prohibió que publique su situación en los medios de Bariloche.
En post del bienestar de sus hijos Rodrigo les acercó ropa y otros elementos. Pero por medio de familiares pudo saber “que la jueza le recomienda (a la madre) que los hijos no se acerquenâ€, contó.
Hace unos dÃas atrás, Rodrigo tenÃa una audiencia de re vinculación por zoom que se vio truncada “sin ninguna explicaciónâ€, pero según la abogada que lo asesora se dio de baja, “porque yo no me encontraba en mi casa, sino en lo de un amigo. Y no tiene ninguna lógica porque la madre estaba en un comercio gastronómicoâ€, detalló, por lo que Rodrigo sostiene que “ellos lo que buscan es siempre perjudicar al hombreâ€.
Para Rodrigo hay todo un accionar intencional. “Primero perjudican al hombre y después vana a presionar a la mujer para adueñarse de los menores. Hay muchos casos en Bariloche donde realizan esta desvinculación, es muy grave y peligro el accionar que tienen para dejar a los niños solos y vulnerables, es escalofrianteâ€.
Por último, el padre dijo que por todos estos conflictos “tuve que dejar mi trabajo en Bolsón, donde tenÃa un local de venta de muebles, y en Bariloche también cerré el comercioâ€.